- Denuncian desaparición de vialidades y expansión no autorizada
- Lotes industriales ocuparon áreas destinadas a calles y camellones; señalan alteraciones al trazo original del parque
SLP.- El Parque Fundidores, uno de los desarrollos industriales más antiguos de la capital potosina, enfrenta fuertes señalamientos por presuntas irregularidades en su administración, luego de que se detectara la lotificación y construcción de naves sobre vialidades originalmente destinadas al uso público, lo que habría modificado el trazo original del complejo.
El conjunto industrial, ubicado sobre calle Fundidores 1308 en la Zona Industrial surge bajo un esquema de donaciones estatales dirigidas a empresarios que recibirían los terrenos a condiciones accesibles para detonar la inversión local. En este sentido, el parque cuenta actualmente con alrededor de 50 empresas instaladas, entre las que se encuentran compañías dedicadas a los sectores químico/petroquímico, servicios industriales, acero/metalurgia, madera, empaques/logística, plásticos, entre otros.
A lo largo de los años, el trazo del parque cambió drásticamente. Denuncias internas apuntan a que su superficie habría pasado de aproximadamente 470 mil metros cuadrados a más de 541 mil metros cuadrados, un incremento de más de 71 mil metros cuadrados, que incluiría vialidades y espacios comunes ahora convertidos en lotes privados.
En este proceso, encabezado por el ingeniero Héctor D’Argance Villegas, actual presidente de la organización que administra el parque, se habrían reconfigurado calles, reducido ejes viales y levantado bardas sobre antiguos camellones, lo que alteró la movilidad y la estructura interna del parque.
Algunos propietarios aseguran que no han podido escriturar sus terrenos porque las áreas adquiridas corresponden a franjas que en los planos originales figuran como vías públicas, lo que ha generado conflictos legales y de uso de suelo.
La controversia cobró mayor relevancia tras el cateo federal del 30 de abril de 2025, cuando autoridades desmantelaron un laboratorio de drogas sintéticas dentro del mismo polígono industrial. El inmueble asegurado —con torres de destilación de hasta 15 metros, reactores de gran capacidad y diversas sustancias químicas utilizadas para fabricar metanfetamina— se ubica sobre una franja que formaba parte del camellón y vialidad del eje 134, área que habría sido absorbida por la nueva lotificación.
Empresarios y usuarios del parque sostienen que el modelo original de cooperación industrial ha sido reemplazado por una administración privada que cobra cuotas de mantenimiento, sin transparencia en el manejo de recursos ni en la gestión del espacio común.
Actualmente, los afectados demandan una revisión integral de los planos y la recuperación de las vialidades que desaparecieron, advirtiendo que la expansión irregular representa una posible afectación al patrimonio público y una violación a las disposiciones urbanas y de ordenamiento que dieron origen al Parque Fundidores.
















