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Staff / El Mañana
De ganarse la vida rifándose en las calles a cantar codo a codo con Edén Muñoz, la historia de este talentoso músico ciego te va a conmover el alma.
El mundo de la farándula está lleno de historias de vanidad, pero de vez en cuando salta un verdadero diamante en bruto que nos recuerda de qué está hecha la verdadera pasión por el arte. Lejos de las grandes disqueras y los lujos fingidos, la vida de Luis Daniel Velázquez, mejor conocido en el ambiente como “José Luis, la voz del romance”, dio un giro de película que hoy tiene a todo el internet boquiabierto y aplaudiendo de pie.
Todo comenzó cuando la vida le puso una prueba durísima al enfrentarse a las barreras laborales que lamentablemente sufren las personas con discapacidad en nuestro país. Al ver cerradas las puertas de las oficinas y los negocios tradicionales, este guerrero decidió tomar su arma más poderosa: su garganta de oro, saliendo a rifarse el físico y ganarse los frijoles cantando en plena vía pública de San Luis Potosí.
Al principio no había sueños de alfombra roja ni de discos de platino, pues la chamba callejera era simplemente el medio para pagar la renta y comer caliente todos los días. Sin embargo, su talento natural era tan imponente que la raza no tardó en bautizarlo como el doble exacto de Luis Miguel, inundando las benditas redes sociales con videos donde su voz dejaba a cualquiera con la piel chinita.
La magia del destino hizo de las suyas cuando el famoso creador de contenido Alexis Omman, quien mueve masas con sus millones de seguidores, se topó con él y decidió inmortalizar su talento en un video que rompió el internet. Esa chispa fue el trampolín perfecto para que los contactos pesados llegaran solitos, abriéndole la puerta grande para colaborar nada más ni nada menos que con el ícono grupero Edén Muñoz en las playas de Mazatlán.
Hoy en día, este talentoso artista puede presumir que ya pisó escenarios de primer nivel, como cantar junto a una imponente Orquesta Sinfónica en el Foro de las Estrellas. Lo que empezó como un volado para sobrevivir a la falta de oportunidades se convirtió en una leyenda viviente de la música que nos demuestra que, cuando hay talento y ganas de salir adelante, no hay barrera que el corazón no pueda tumbar.















