Josh Allen, mariscal de campo de los Bills, tuvo una actuación sobresaliente, registrando seis touchdowns en la victoria 44-32 sobre Tampa Bay. A pesar de dos intercepciones, Allen lanzó para 317 yardas, con tres pases de touchdown y tres anotaciones terrestres, convirtiéndose en el primer jugador de la NFL en lograr dicha hazaña en un solo partido.

Esta victoria es crucial para Buffalo, quien se mantiene en la lucha por la cima de la División Este de la Conferencia Americana con un récord de 7-3. A pesar de una defensa débil, Allen demostró su valía como líder indiscutible del equipo.












