CIUDAD VALLES.-Lo que debía ser una tranquila lección de “volante firme y despacito” se convirtió en una escena digna de examen final… pero de primeros auxilios.
En Ciudad Valles, una joven que aprendía a manejar atropelló a su propia instructora mientras intentaba estacionarse en el fraccionamiento Monte Alegre, zona conocida como Puerta Grande a la Huasteca. La maestra pasó de dar indicaciones a comprobar, en tiempo real, que su alumna sí dominó el acelerador… aunque todavía no el freno.
Paramédicos acudieron al lugar y trasladaron a la instructora a un hospital. Presenta golpes y varios trancazos, nada que ponga en riesgo su vida, pero sí lo suficiente como para mandarla a reposar y, quizá, reconsiderar enseñar desde afuera del vehículo.
Afortunadamente, no hubo consecuencias mayores, aunque el incidente deja una moraleja clara: enseñar a manejar también implica riesgo laboral y, a veces, el examen práctico se pasa… por encima.














