Guardianes del arte potosino

🔊 Escuchar esta nota informativa:

Staff / El Mañana
Los rincones más secretos del estado esconden historias de talento familiar que desafían al olvido y enamoran a propios y extraños.Las artes más profundas de nuestros pueblos y comunidades traen a todo el mundo con la boca abierta en la FENAPO, porque la verdadera realeza de San Luis Potosí no anda en limusina, sino con las manos llenas de barro, madera, palma, harina, cuero, café, piedra y más.

Los pasillos del Pabellón Artesanal están que arden con las historias de estos titanes que llevan el talento y la herencia familiar tatuados en el alma desde hace décadas desde todos los municipios de San Luís Potosí.

Por un lado, la talentosa Silvia Martínez Manuel, desde San Antonio Huitzquilac en Quintán, se rifa creando auténticas obras de arte en barro 100% natural, sin químicos piratas y quemado a pura leña de conote, siguiendo la escuela de sus bisabuelos desde hace más de 45 años. ¡Una maestra orfebre reconocida hasta por científicos!

Pero la cosa no acaba ahí, porque en Xilitla el maestro Emmanuel Terrazas Félix le saca chispas y el alma a la madera para tallar máscaras de cedro, pemoche y macoque que alegran las danzas patronales de Día de Muertos y Semana Santa en el tradicional Xantolo.

A este ejército de creativos se le une doña María de la Concepción Martínez, quien a sus 76 años de edad y con seis décadas de experiencia bordando servilletas, talegas y blusas, sigue demostrando que la práctica hace al maestro tras aprender viendo a su hermana mayor. Una de las guardianas de los tejidos potosinos

Por si fuera poco, en Rioverde el buen Henry Leonardo Rosas López le imprime todo el power a la talabartería heredada por su padre en “Botas Cofradía”, destacando además con su proyecto prehispánico “El Cholo”. Sus piezas son unas obras de arte en calzado.

Y para cerrar con broche de oro en estas pequeñas enrevistas, en la comunidad de Morados en Moctezuma, Maricela Ortiz mantiene vivita y coleando la ancestral técnica del tejido de malla en manteles y vestidos que aprendió de su abuela. Sus obras tejidas con destreza dejan mudas a las creaciones más fashionistas a nivel mundial

La cámara, las fotos y las historias no alcanzan a terminar en el Pabellón Artesanal, pues artesanos y artesanas del pan, el café, la piedra, el papel, los dulces, las bebidas y otras muchas cosas, nos deleitan con todo lo que ofrecen y que solamente en la FENAPO podemos encontrar. ¡Puro talento potosino que debemos consumir para que no muera y la tradición siga viva por muchas generaciones más! 

Shares