Staff/EL MAÑANA
Mariachis potosinos le ganan al ICE-Talento de jóvenes fue reconocido incluso en la Cámara de Representantes en Estados Unidos
Lo que comenzó como una detención que parecía otra historia más en la dura política migratoria de Estados Unidos terminó convirtiéndose en un caso que movilizó a congresistas, incluso republicanos, a músicos y a comunidades enteras.
Esta semana, la familia potosina Gámez-Cuéllar, conocida por el talento musical de sus tres hijos, recuperó su libertad tras haber sido detenida por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Texas.
Los hermanos Antonio, de 18 años; Caleb, de 14; y Joshua, de 12, todos integrantes de programas escolares de mariachi en el Valle del Río Grande, fueron arrestados junto con sus padres, Luis Antonio Gámez y Emma Guadalupe Cuéllar, el pasado 25 de febrero, cuando acudieron a lo que pensaban sería una cita migratoria rutinaria en la ciudad fronteriza de Edinburg.
Tras la comparecencia, los agentes detuvieron a toda la familia. Los padres y los dos menores fueron trasladados al centro de detención familiar de Dilley, cerca de San Antonio, un lugar señalado por denuncias de malas condiciones y falta de atención médica. El mayor, Antonio, fue separado de ellos y enviado a una instalación en Raymondville, a más de 300 kilómetros.






La causa de los potosinos radicados en EU desde el año 2023, unificó a demócratas y republicanos contra las políticas antiinmigrantes de Trump.
La noticia de su detención desató una rápida reacción. Legisladores demócratas y republicanos visitaron los centros de detención y exigieron su liberación. Paralelamente, la comunidad de mariachis del sur de Texas comenzó a difundir en redes sociales videos de los jóvenes interpretando canciones en concursos y conciertos escolares.
“Escuchen a estos jóvenes. No son criminales”, escribió en Facebook el educador y músico Anthony Medrano, uno de los primeros en compartir su historia.
La presión surtió efecto. Ayer lunes, los tres hermanos y sus padres fueron liberados, luego de varios días de permanecer detenidos en instalaciones migratorias.
La historia de esta familia tiene raíces en San Luis Potosí. De acuerdo con su propio testimonio, emigraron a Estados Unidos en 2023 después de que el padre, también mariachi, fuera golpeado por integrantes del crimen organizado tras negarse a interpretar canciones vinculadas con la Santa Muerte. Tras ese episodio, decidieron buscar asilo.
Mientras su proceso migratorio seguía en curso, los tres hijos se integraron a la vida escolar y musical del sur de Texas. Antonio y Caleb formaban parte del reconocido Mariachi Oro de McAllen High School, galardonado a nivel estatal y que incluso fue reconocido en 2025 en la Cámara de Representantes.
Su detención generó indignación porque, como recordaron músicos y legisladores, los jóvenes no tenían antecedentes criminales y eran conocidos por su talento. Hoy, libres nuevamente, los hermanos potosinos vuelven a casa con sus guitarras y trompetas. Y con una historia que demuestra que, a veces, la música también puede vencer al miedo y a la burocracia migratoria.


















