🔊 Escuchar esta nota informativa:
- “Yo gané tres campeonatos de charro completo; ‘Chiringas’ ya lleva ocho. Como padre y capitán, no hay mayor satisfacción”.
- “Rompí récord como el campeón más joven a los 17 años, y tiempo después llega mi hijo a los 16 y me gana. Se me cae el corazón de orgullo”.
- “Ya ganamos dos campeonatos nacionales en San Luis y dicen que no hay tercero malo; RG2 va con todo por la corona”.
En el corazón del LXXXII Congreso y Campeonato Nacional Charro 2026, la Arena Potosí retumba con el galope de los caballos, el chasquido de las reatas y el aplauso de miles de aficionados. Pero entre el polvo del ruedo y los trajes de gala, destaca una figura que sintetiza la historia viva del deporte nacional: Andrés “Nito” Aceves.
Nacido en Piedras Negras, Coahuila, “Nito” no solo ostenta el récord histórico de ser el charro con más títulos nacionales en distintos equipos y capitaneando escuadras de época, sino que hoy vive la máxima distinción a la que aspira un deportista: un Campeonato Nacional bautizado con su propio nombre.
En una charla franca y emotiva, el legendario charro reflexiona sobre su carrera, su tierra natal, el homenaje recibido y la mayor de sus victorias: ver florecer a su estirpe en el lienzo.
EL ORIGEN Y EL HOMENAJE EN VIDA
Don “Nito”, llevar su nombre en la edición 82 del Congreso y Campeonato Nacional Charro es un hito. ¿Qué representa para ti este momento?
— Estoy muy agradecido con la Federación y el Gobierno. Siempre se piensa en homenajear a personas que ya no están o de muy avanzada edad. En esta ocasión me tocó ser el homenajeado de menor edad y estoy feliz. Creo firmemente que los reconocimientos deben hacerse en vida, estando bien de salud y en plenas facultades para disfrutarlo con la familia y con la afición.
Muchos recuerdan tus inicios y esa juventud arrolladora en el lienzo.
— Fíjate que yo vengo de Coahuila; nací en Piedras Negras e hice toda mi infancia allá. A los 15 años llegué a Guadalajara con toda mi familia, que es puramente charra. A los 17 años rompí un récord bien bonito siendo el campeón nacional de Charro Completo más joven. Lo disfruté muchísimos años… hasta que llegó la sorpresa en mi propia casa.



LA HERENCIA DE LA SANGRE
¿Cómo fue que te arrebataron esa marca histórica?
— (Ríe) Al pasar los años llega uno al que le dicen “El Chiringas”, mi hijo José Andrés, ¡y me gana a los 16 años quedando campeón nacional! Yo gané tres campeonatos de Charro Completo; él ya lleva ocho y este año va por el noveno. ¿Superó al maestro? Yo creo que sí, totalmente.
¿Se disfruta más el triunfo propio o el del hijo desde la tribuna o el ruedo?
— Totalmente el del hijo, hermano. No tiene precio. Lo que tú logras en su momento es muy bonito, pero ver a tu sangre triunfar, ver cómo la afición le avienta los sombreros y las botas… eso no se paga con nada. Tengo 57 años, practico el deporte al 100%, pero uno entiende que hay que entregar sogas y manejar el equipo para que vengan las nuevas generaciones. Además, viene otra gran noticia: ¡ya viene una niñita en camino para la familia!
LA BÚSQUEDA DE LA TRIPLE CORONA Y EL FUTURO
El equipo RG2 arrancó fuerte y ya está instalado en semifinales. ¿Hay presión por buscar un nuevo título?
— Muy contentos. Traemos jóvenes que dominan todas las suertes. A veces en la primera charreada el motor entra un poco frío, pero ya estamos en semifinales. Ya ganamos dos nacionales aquí en San Luis y dicen que no hay tercero malo. Hay equipos muy fuertes como Villa Oro, Tamaulipecos o El Soyate, pero vamos a seguir sin quitar el dedo del renglón para poner en alto esta camiseta.
¿Cómo ves el escenario actual y el desarrollo de la charrería a nivel nacional? — Insuperable. Lo digo con toda claridad: la Arena Potosí es el mejor escenario que hay en la República Mexicana, de primer mundo. La gente de Estados Unidos que vino se quedó con la boca abierta. Pero lo más importante de todo esto no es solo la infraestructura o la derrama económica, sino ver a los niños y niñas que andan en los pasillos con sus trajes charros. Ese semillero es el que garantiza que nuestro deporte nacional siga vivo por muchos años más. Finalizó una leyenda de la charrería naci

















