Un joven con problemas de adicción escapaba de su madre y de la llamada “patrulla espiritual” en Soledad
Staff / EL MAÑANA
En redes sociales lo pintaron como un “ágil ladrón estilo Hombre Araña”, pero la historia tenía más drama familiar que película de superhéroes.
La noche del jueves, en pleno centro de Soledad de Graciano Sánchez, un joven con problemas de adicciones no intentaba cometer ningún robo: intentaba huir de su propia madre, quien había solicitado apoyo para ingresarlo a una clínica de rehabilitación.
El episodio subió de nivel cuando el joven, al verse rodeado por familiares y por el apoyo solicitado —conocido popularmente como la patrulla espiritual—, decidió escalar un domicilio en un intento desesperado por evitar el traslado.
La escena fue grabada, compartida y sacada de contexto, alimentando la versión del “ladrón acróbata”, cuando en realidad se trataba de un conflicto familiar y de salud que terminó convertido en espectáculo digital.














