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Madrid, España 3 septiembre 2026.- José Mourinho no tolerará desmanes en el Real Madrid y se refirió el caso de Raúl Asensio para definir lo que espera de sus futbolistas.
Sobre advertencia no hay engaño.
“Hablé con él cuando llegué en función de cosas del pasado. Desde que llegué, ya no hablo más de situaciones extradeportivas. En Valdebebas es un profesional ejemplar, cuando estaba bien, nadie entrenaba más y mejor que él. Ahora es el primero en llegar y el último en salir.
“Pero un jugador del Real Madrid es jugador del Real Madrid 24 horas al día, 7 días a la semana y 12 meses al año. Todo lo que haces fuera, sigue siendo Real Madrid. Continúa dañando el prestigio de un club que es intocable. No estoy feliz y errores todos hacen, pero errores acumulados es diferente”, comentó.
Si bien el defensa central fue absuelto del caso de difusión de un video de carácter sexual de una menor, una nueva polémica por conducir en estado de ebriedad obligó al club a abrir un expediente disciplinario.
Mourinho regresó al Real Madrid tras una primera etapa (2010-13) para ordenar un convulso vestidor que se le salió de las manos a entrenadores como Xabi Alonso y Álvaro Arbeloa. El equipo no ganó títulos en 2025 y lo que va de 2026, lapso en el que solo coleccionó polémicas como la pelea entre Federico Valverde y Aurélien Tchouaméni.
La nueva conducta también aplica para Mourinho, a quien le lanzaron un dardo sobre esas polémicas declaraciones en 2011 cuando dijo que si lo corrían del Real Madrid no se iba a ir a entrenar al Málaga, en un comentario que fue calificado de rudeza innecesaria porque su antecesor Manuel Pellegrini así lo hizo. Mañana se enfrentan en La Cartuja.
“Hay un pasado tan largo en el futbol que hay cosas que uno dice, hace y te sientes un idiota. Te sientes equivocado. He tenido comentarios estúpidos. Después, si él nos escucha se va a reír porque yo lo he pagado por ejemplo con el campeonato del Chelsea. “Él ha tenido cosas conmigo de gran señor, en un amistoso Betis-Roma, con un árbitro que amaba al Betis, nos quedamos con siete en el campo y él le dijo a sus jugadores que no nos machacasen. Nos podían haber metido ocho y nos metieron tres. Gran ejemplo como entrenador y persona”, lanzó, más allá de que su comentario sí fue un tanto filoso hacia el silbante Jorge Figueroa Vázquez













