SLP.- En tiempos de playlists infinitas y música que se brinca con el dedo, hay quienes todavía prefieren el ritual: sacar el disco, poner la aguja y dejar que la música respire. Para ellos, y para los curiosos, llega la Noche de Vinilos al Museo Leonora Carrington.
Este viernes 27 de febrero, a partir de las 7 de la noche, el recinto abrirá sus puertas para una velada que mezcla arte, nostalgia y beats con textura. La experiencia estará guiada por selectores musicales como Kalbox, desde Guadalajara, y Vaniatronics, de Ciudad de México, quienes harán girar tornamesas para crear atmósferas sonoras distintas a lo habitual.
La idea no es solo escuchar música, es vivirla. Sentir el crujido del acetato, perderse en portadas gigantes y recordar que antes las canciones no se consumían… se acompañaban.
Además, habrá venta de vinilos con tiendas locales y nacionales, convirtiendo el museo en punto de encuentro para melómanos, coleccionistas y románticos del sonido cálido. Un espacio para intercambiar recomendaciones, historias y, por qué no, descubrir ese disco que te cambie la noche.
Con un costo accesible y un ambiente seguro, la propuesta apuesta por algo simple pero poderoso: bajar el ritmo, escuchar de verdad y dejar que la música vuelva a ocupar su lugar. Porque a veces, entre tanto ruido digital, lo más revolucionario es volver a lo análogo.














