- Padres exigen reconstrucción inmediata.
Staff/El Mañana
En el municipio de Ciudad Fernández, la educación se imparte bajo una amenaza de colapso que las autoridades han decidido ignorar durante años. La Escuela Primaria Lucio Blanco, ubicada en el ejido El Refugio, se encuentra en un estado crítico de deterioro estructural que pone en riesgo la vida de cientos de estudiantes diariamente. A pesar de que desde 2022 existen dictámenes oficiales de Protección Civil que exigen la demolición total del inmueble, el abandono por parte del gobierno municipal y estatal ha obligado a la comunidad a estudiar entre muros fracturados y hundimientos de suelo que son ya imposibles de ocultar.

Con más de seis décadas de antigüedad, este plantel del Barrio Cuarto sufre los estragos de un terreno inestable que ha partido literalmente el edificio. Los padres de familia denuncian que la seguridad de sus hijos “pende de un hilo” mientras el presupuesto para una reconstrucción real parece no ser prioridad en la agenda pública de Ciudad Fernández. Ante la falta de espacios seguros, algunos alumnos toman clases bajo techos de lámina y en condiciones insalubres, esperando que la voluntad política despierte antes de que ocurra una tragedia que se pudo prevenir con una inversión oportuna y estudios de suelo profesionales.














