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Staff / El Mañana
El misterioso anuncio del panteón fue solo el principio: tiene deudas individuales de más de 10 mil pesos y daba recibos piratas.
Tremendo sustazo y tremendo coraje se llevó una mujer allá en Rioverde cuando, bien quitada de la pena navegando por su Facebook, se topó cara a cara con su propia fotografía metida en un anuncio de defunción.
En la esquela falsa no solo le lloraban su supuesta partida al más allá, sino que hasta pusieron el salón donde según la estaban velando y el cementerio donde descansaría su cuerpo, situación que la afectada calificó como una acción de muy mal gusto.
Hasta la empresa funeraria que se anunciaba, se deslindo de tal esquela y con un comunicado en sus redes dejó en claro que alguien había pirateado otra esquela y la alteraron.
Sin embargo, este macabro chisme destapó una cloaca mucho más grande y cochina de lo que todos imaginaban en el pueblo.
Aunque todavía no se sabe qué usuario anónimo se tomó el tiempo de mandarla al panteón de mentiritas, las razones del enojo salieron a la luz de inmediato: resulta que la apodada “Lady Tandas” tiene una lista eterna de deudores y algunos de los afectados andan diciendo que la mujer se voló jugoso un botín, dejando a varias familias sin los ahorros de todo el año.
El pleito escaló a este nivel porque la mujer simplemente se hacía la desentendida cada que le tocaba soltar el dinero.
El colmo del descaro es que cuando las víctimas entraron a confrontarla para exigirle sus pesos, la mujer les aseguró con la mano en la cintura que ya les había pagado.
Para quitárselas de encima, entregó comprobantes que eran más falsos que un billete de tres pesos y que el dinero jamás cayó, cuentan las víctimas.
Al verse acorralada y con todo el pueblo encima por sus tranzas que ya se había develado, la mujer aplicó la vieja confiable: borró todas sus redes sociales, apagó el celular y se hace la desaparecida de Rioverde.
Hasta el momento no se sabe si alguien ya acudió ante las autoridades para interponer una denuncia formal por fraude, pero las víctimas que cayeron en sus trampas están desesperadas exigiendo su dinero, mientras la mujer no le contesta las llamadas ni los mensajes a nadie.















