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Staff / El Mañana
- El Sol de México armó tremendo alboroto al dejarse ver muy campante en el Centro Histórico, luego de los chismes que aseguraban que andaba mal del corazón.
¡Nos tenía con el Jesús en la boca! Después de semanas enteras en las que el mundo del espectáculo andaba con el alma en un hilo por la salud de Luis Miguel, el cantante reapareció y no precisamente en una cama de hospital.
El intérprete de “La Incondicional” fue visto en pleno Centro Histórico de la Ciudad de México, dejando claro que las versiones que lo ponían al borde del colapso eran puro cuento.
La verdad es que el chisme estaba grueso, pues desde mayo se decía que “El Sol” había sido internado de emergencia en Nueva York por un supuesto problema cardíaco que TV Azteca soltó a los cuatro vientos.
Aunque su equipo prefirió quedarse callado y no dar ningún reporte médico oficial, la falta de información solo hizo que los fanáticos se imaginaran lo peor sobre el verdadero estado físico del cantante.
Pero agárrense, porque la forma en que regresó a tierras mexicanas fue al puro estilo de un agente secreto.
El reportero Ernesto Buitrón soltó la sopa y reveló que el cantante aterrizó en su jet privado y de ahí se subió a un helicóptero directo a un hotel de superlujo en Paseo de la Reforma.
Y claro, no venía solo; lo acompañaba su inseparable novia, la diseñadora Paloma Cuevas, y un guarura para cuidarle la espalda.
Para acabarla de amolar, testigos aseguran que Luismi se movió por la capital en una camioneta blindada, polarizada y hasta sin placas, todo para grabar un comercial misterioso.
El lugar estaba lleno de hombres vestidos de civiles que cuidaban que nadie se acercara, mientras cargadores llevaban trajes de aquí para allá.
Aunque nadie sabe de qué es la publicidad, lo que sí es seguro es que tenemos Luis Miguel para rato.














