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Monterrey, NL 26 julio 2026.- La historia de los murales de Diego Rivera, publicaciones sobre la obra de Frida Kahlo y María Izquierdo, así como el acervo reunido por el curador Ricardo Pérez-Escamilla, son algunos de los bienes que resguarda la biblioteca especializada del Museo Nacional de Arte (Munal), en la Ciudad de México.
Con un conjunto integrado por casi 26 mil volúmenes, que abarcan desde el siglo 16 hasta la actualidad, el recinto es un sitio de consulta obligado para la investigación sobre artes visuales, además de preservar documentos de alto valor histórico.
“Es un acervo muy importante porque también contamos con el Fondo Reservado, que precisamente tiene publicaciones que van de 1546 a 1900; se divide en dos partes, el bibliográfico y el hemerográfico”, explica la coordinadora de la biblioteca, Diana Pérez Barrera.
De acuerdo con la bibliotecaria, esta colección perteneció al curador y coleccionista Ricardo Pérez-Escamilla antes de integrarse al Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL).
El espacio es consultado sobre todo por especialistas para el desarrollo de exposiciones dentro y fuera del museo. Aunque se trata de una biblioteca especializada, su acervo está abierto al público, excepto el Fondo Reservado, cuyo acceso requiere autorización y un manejo especializado para proteger los materiales.
“Las características de estos acervos son muy importantes porque también nos hablan sobre su historia y nos cuentan cómo es que llegaron aquí”, dice Pérez Barrera.
Entre los fondos especializados sobresale la colección dedicada al muralista mexicano Diego Rivera, integrada por más de 200 títulos que abordan distintos aspectos de su trayectoria.
También resguarda publicaciones sobre figuras del arte mexicano, como las pintoras Frida Kahlo y María Izquierdo, además de estudios, catálogos y títulos de divulgación.
Colecciones de revistas como El Mundo Ilustrado o ejemplares de El Hijo del Ahuizote forman parte de la biblioteca del museo, que el 23 de julio celebró su 44 aniversario.
El recinto, ubicado en el antiguo Palacio de Comunicaciones y Obras Públicas, diseñado por el arquitecto italiano Silvio Contri, cuenta con una fototeca dedicada a preservar la memoria de las exposiciones montadas en el Munal.
Pérez Barrera destaca la posibilidad que tienen los visitantes de examinar físicamente publicaciones históricas, un privilegio poco común en las bibliotecas convencionales.















