Cerritos.— El silencio del panteón municipal de Cerritos ya no solo guarda rezos y recuerdos: ahora también es testigo de rituales de brujería, realizados —según empleados y vecinos— por mujeres que llegan con frascos, muñecos y velas a toda hora, incluso en plena noche.
Trabajadores del camposanto contaron que han encontrado muñecos de trapo con alfileres, fotografías dentro de frascos, y veladoras negras o rojas en varias tumbas. Algunos objetos aparecen entre flores marchitas, otros escondidos detrás de las cruces.
“Ya es común verlas venir con sus cosas, dejan muñecos o velas encendidas y se van sin decir nada”, relató uno de los empleados que pidió no ser identificado. Según sus versiones, incluso se detectó a dos alumnas del CBTa 123 realizando un “amarre” para retener a sus parejas.

Este tipo de rituales no es nuevo ni exclusivo de Cerritos: en otros panteones de la región también se han reportado prácticas similares, que mezclan superstición, curiosidad y desesperación emocional.
Hasta el momento, las autoridades municipales no han emitido un pronunciamiento, aunque los trabajadores piden más vigilancia nocturna para evitar daños o incendios provocados por velas encendidas entre las lápidas.
Mientras tanto, entre los vivos y los muertos, el rumor crece: el panteón de Cerritos no solo guarda historias… también secretos que huelen a cera, tierra húmeda y misterio.













