-Denuncian extorsiones policiales mientras el crimen crece
Staff/El Mañana
La crisis de seguridad en Matehuala ha escalado a niveles críticos, evidenciando una preocupante desconexión entre el discurso del alcalde Raúl Ortega Rodríguez y la realidad que golpea a las colonias populares. El reciente ataque vandálico en Rinconada Los Fresnos, donde al menos 15 vehículos sufrieron daños en sus neumáticos durante la madrugada, es el síntoma más visible de un gobierno que ha soltado el control de las calles. Mientras el Ayuntamiento pregona un modelo de protección y respeto a las garantías individuales, los habitantes de sectores cercanos a San Antonio denuncian un abandono total, asegurando que la presencia de patrullas es prácticamente inexistente en las zonas donde más se necesita.

El malestar ciudadano se agrava al denunciar que la corporación policial, lejos de prevenir delitos, ha adoptado un rol recaudatorio bajo la administración de Ortega Rodríguez. Los testimonios sobre multas excesivas, cobros sin recibos oficiales y procedimientos irregulares sugieren que la prioridad oficial no es la vigilancia, sino la presión económica sobre los ciudadanos. Esta falta de una estrategia de seguridad efectiva, sumada a los constantes abusos de autoridad reportados en redes sociales, ha fracturado la confianza pública, dejando a las familias de Matehuala vulnerables ante una delincuencia que opera sin restricciones.














