Mensajes de difusión, regalos y autopromoción en canales digitales son señalados como posibles actos anticipados de campaña.
Staff/ El Mañana
La difusión de mensajes en redes sociales y canales de WhatsApp, en los que se promueve la imagen personal de un actor público mediante entrega de boletos, rifas, gestión de apoyos, discursos de “servicio social” y narrativas de sacrificio personal, fue señalada como posibles actos anticipados de campaña.
De acuerdo con especialistas en materia electoral, la promoción sistemática de una persona a través de plataformas digitales, la creación de canales de comunicación directa con la ciudadanía, la oferta de beneficios materiales como boletos gratuitos, productos a bajo costo y gestiones sociales, así como los mensajes reiterados de carácter emocional y personalista, pueden encuadrar en estrategias de posicionamiento previo a procesos electorales.

En los mensajes difundidos se observa la construcción de una narrativa centrada en la imagen del promotor, el uso de frases de vocación de servicio, referencias al sacrificio personal, llamados a la participación ciudadana y la organización de actividades públicas, lo que jurídicamente puede interpretarse como propaganda personalizada fuera de los tiempos legales establecidos.
Este tipo de prácticas son consideradas por la legislación electoral como riesgosas, al generar ventajas indebidas frente a otros actores políticos y vulnerar el principio de equidad en la contienda, aun cuando se presenten bajo el discurso de apoyo social, gestiones comunitarias o trabajo ciudadano.
Diversos analistas advierten que la combinación de difusión constante, beneficios directos a la población y construcción de imagen pública constituye una forma indirecta de promoción política, por lo que puede ser materia de observación por parte de las autoridades electorales competentes.














