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Agencia Reforma
Texas, EU 13 octubre 2026.- El Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y su equipo analizan modificar los planes para transmitir en directo la ejecución por fusilamiento de Nidal Hasan, responsable del tiroteo de 2009 en la base militar de Fort Hood, luego de que el Mandatario expresara reservas al conocer que el condenado está paralizado de la cintura hacia abajo, informó CNN.
De acuerdo con dos fuentes familiarizadas con las conversaciones citadas por la cadena, Trump inicialmente desconocía tanto la condición física de Hasan como el anuncio del Secretario de Defensa, Pete Hegseth, de permitir que el público presenciara la ejecución.
El Mandatario consultó a asesores y aliados sobre cómo proceder, aunque ha respaldado la pena de muerte por fusilamiento y la ha defendido públicamente.
Hasan quedó paralizado después de recibir un disparo por la espalda de las fuerzas del orden durante el ataque ocurrido en 2009 y actualmente utiliza una silla de ruedas.
Según las fuentes consultadas por CNN, conocer estos detalles habría hecho que Trump considerara menos aceptable exhibir públicamente el procedimiento.
Otro factor que influye en la discusión es el posible uso propagandístico de la ejecución por parte de organizaciones terroristas y adversarios extranjeros, que podrían presentar a Hasan como un mártir.
Un asesor del Presidente expuso esa preocupación a CNN, mientras que una fuente cercana a las conversaciones señaló que el Pentágono también está revisando sus planes para la transmisión.
Incluso si se mantiene la decisión de mostrar el acontecimiento, existe la posibilidad de que la señal se interrumpa antes de que se produzcan los disparos, de acuerdo con una de las fuentes citadas por la cadena.
La oficina de Hegseth no había respondido a las solicitudes de comentarios de CNN sobre posibles cambios en la estrategia.
El sábado, Trump reconoció ante periodistas que tenía dudas sobre la conveniencia de transmitir la ejecución y que tomaría la decisión definitiva.
Describió a Hasan como una persona “cruel” y “violenta” y planteó dos posibilidades: no mostrar el procedimiento o hacerlo con la expectativa de que sirviera como advertencia para evitar ataques similares.
Trump también había declarado el viernes que no participó en la decisión inicial de hacer pública la ejecución, aunque dijo comprender el razonamiento de quienes buscan “dar ejemplo” mediante la transmisión.
Según CNN, el plan anunciado por Hegseth generó críticas tanto de republicanos como de demócratas y tomó por sorpresa a integrantes del Pentágono y de las Fuerzas Armadas.
Hegseth había recomendado inicialmente que Hasan recibiera la pena capital mediante fusilamiento, una decisión que Trump aprobó.
El condenado fue declarado culpable de matar a 13 personas y herir a decenas más durante el ataque en Fort Hood, Texas.
La ejecución está programada para el 3 de diciembre en Fort Hood.
De llevarse a cabo, sería la primera ejecución por fusilamiento de un militar estadounidense desde la Segunda Guerra Mundial y la primera vez en 65 años que se aplica la pena de muerte a un integrante de las Fuerzas Armadas del país.
Hasan, ciudadano estadounidense de ascendencia palestina, sostuvo que su objetivo eran los soldados con quienes sería desplegado en Afganistán.
También afirmó que buscaba proteger a los talibanes y a sus dirigentes del Ejército estadounidense.

















