Agencia Reforma
Monterrey, NL 12 junio 2026.- La historia de coraje y pujanza que vivió Julián Quiñones para abrirse paso en el futbol profesional, hasta hacer historia con el gol que le marcó a Sudáfrica, fue vivida por un brasileño, hace más de 20 años.
En medio de la polémica por el tema de los jugadores naturalizados, Antonio Naelson Matías, mejor conocido como “Sinha”, se dispuso a seguir trabajando fuerte con su club, el Toluca, y esperar a mostrar su clase en un Mundial.
Igual que el colombiano de nacimiento, Antonio Naelson surgió del balompié regiomontano, pero con Rayados, donde empezó a trascender en Primera División, para luego emigrar a los Diablos Rojos, equipo que lo catapultó, ya naturalizado, hacia el Tricolor.
El hábil centrocampista vistió la camiseta verde en las Olimpiadas de Atenas 2004 y posteriormente fue llevado por Ricardo La Volpe -quien había sido su técnico en Toluca- a la Copa del Mundo de Alemania 2006, en la que vivió un momento histórico tras marcar un gol en el debut ante Irán.
“Sinha”, sobrenombre que en español significa “señor”, nació en Río Grande do Norte, Brasil, un 23 de mayo de 1976. Había echado raíces en México desde su llegada en 1996, para jugar con los Coyotes de Saltillo, de la Primera División A.
De cualidades futbolísticas propias de un jugador brasileño, Antonio Naelson llegó a México junto con un grupo de noveles amazónicos, para ser promovido en el Club Monterrey, del que era filial el Saltillo.
El menudito jugador tuvo una destacada actuación con los Coyotes, para posteriormente lograr un contrato con el Monterrey en 1998, a petición de José “Pepe” Treviño, quien ya lo había dirigido en Saltillo.
Fue una época difícil para el club albiazul financiera y administrativamente hablando, por tal motivo la directiva tuvo que prescindir de los servicios de algunos jugadores, entre ellos “Sinha”.
Su traspaso a Toluca en 1999 pesó notablemente, pues en Rayados estaba mostrando el nivel de calidad que lo caracterizó en su etapa con los mexiquenses.
Con los Diablos Rojos ganó casi todo: fue Campeón de Liga en el Torneo de Verano 2000, Apertura 2002 y Apertura 2005, además de obtener el título de la Concacaf y el de Campeón de Campeones, ambos en 2003.
Contrajo nupcias con una ciudadana mexicana y se naturalizó en 2001, situación que, aunado a su calidad futbolística, le abrieron las puertas del Tricolor contra viento y marea.
Desde 2019 “Sinha” ocupa el cargo de director deportivo en Toluca.

















