Baches golpean a taxistas

🔊 Escuchar esta nota informativa:

Staff / El Mañana

El avanzado deterioro de las calles en Ciudad Valles obliga a los choferes del transporte público a destinar hasta mil 800 pesos semanales en arreglos mecánicos.

Las condiciones críticas en las que se encuentran diversas arterias de Ciudad Valles se han convertido en una carga económica constante para los trabajadores del volante, quienes deben destinar una parte sustancial de sus ingresos diarios a la reparación recurrente de sus unidades. El constante golpe que sufren los vehículos en hoyancos y tramos fracturados acelera el desgaste mecánico, obligando a los choferes a reemplazar autopartes de manera prematura.

Entre los desperfectos más comunes registrados por los choferes destacan los daños severos en el sistema de suspensión, amortiguadores y horquillas. Reemplazar una sola horquilla con refacciones originales representa un gasto que oscila entre los mil 500 y mil 800 pesos. Aunque en el mercado existen repuestos económicos de menor costo, los concesionarios señalan que estas piezas terminan colapsando en un lapso de una a dos semanas debido al mal estado general de las vialidades.

El problema afecta a la mayor parte de la mancha urbana de la localidad. Estimaciones del gremio indican que al menos el 65 por ciento de la red vial en el municipio presenta afectaciones de consideración que requieren una intervención urgente. Sectores habitacionales y comerciales como la colonia Santa Rosa registran hoyancos de gran dimensión que no solo perjudican las unidades de alquiler, sino también a los automovilistas particulares y al turismo que transita por la zona.

En contraste con las calles de la cabecera municipal, los transportistas reconocieron que tramos carreteros como la vía que conecta a Ciudad Valles con El Naranjo han registrado mejoras considerables, lo que ha permitido disminuir los costos de mantenimiento preventivo para quienes cubren esas rutas foráneas. Sin embargo, la infraestructura interna de la ciudad continúa rezagada y generando pérdidas económicas continuas.

Ante este panorama, los trabajadores del volante urgieron a mantener e incrementar la inversión pública destinada al reencarpetamiento e infraestructura urbana. Señalaron que de no frenarse el desgaste del arroyo vehicular, la rentabilidad del servicio seguirá viéndose severamente afectada por los elevados costos mecánicos que deben saldar periódicamente.

Shares