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Monterrey, NL 27 agosto 2026.- Fiel al propósito con el que el filántropo regiomontano la fundó en 1956, la Casa de Retiro Luis Elizondo celebra siete décadas de brindar cuidado digno a personas mayores.
Todo comenzó con una invitación a visitar el asilo de la Ciudad en una Navidad a inicios de la década de los 50. Al observar las condiciones del lugar, don Luis Elizondo Lozano decidió construir el asilo que lleva su nombre y que, en sus palabras, fue el proyecto asistencial que más satisfacción le dejó.
“Allí mismo acordamos estudiar el proyecto de construir un asilo nuevo, pero especialmente adecuado para ese objeto”, expresó el filántropo (Hidalgo, N.L., 1895-Monterrey, 1981) en un relato que la Casa de Retiro Luis Elizondo comparte con EL NORTE a propósito del aniversario 70 de esta institución.
“Porque el que estábamos visitando, por ser el único que existía en Monterrey, carecía de comodidades”.
Era un espacio muy limpio y aseado por las religiosas encargadas de atenderlo, anotó el filántropo, pero sus muebles estaban destrozados, al igual que las puertas, ventanas y pisos.
“Por lo que pensamos que los ancianitos merecían pasar sus últimos días de su vida en un albergue más cómodo e higiénico”.
Era la visión de un hombre dedicado a la empresa y la industria, pero también a ayudar a los demás.
Donó recursos para la construcción de edificios escolares como la Facultad de Ingeniería Mecánica y Eléctrica de la UANL, así como para el Hospital de la Cruz Roja y el Auditorio del Tec de Monterrey, que también lleva su nombre.
Durante 55 años, hasta 2022, el Tec entregó un premio con el nombre de este filántropo para reconocer la labor científica, tecnológica y humanitaria en México.
Hoy, esta casa de retiro, una de sus obras sociales y considerada la decana en la Ciudad en el cuidado de personas mayores, está de celebración al llegar a 70 años de labor ininterrumpida.
El lugar no sólo se ha mantenido y ha sido resiliente ante crisis como la pandemia de Covid-19, cuando sufrió un brote, sino que ha evolucionado y se ha adaptado a los tiempos.
Se ha profesionalizado en cada una de las áreas necesarias para atender a personas mayores, al contar con personal de enfermería, nutrición, psicología, terapia física y geriatría.
Sus instalaciones en Guadalupe han crecido y sus modelos de sostenimiento buscan diversificarse, aunque siempre con el objetivo de su fundador: brindar un cuidado digno a las personas mayores, particularmente a quienes viven con capacidad económica limitada.
“Don Luis Elizondo decidió poner una asilo donde se diera la atención médica y un buen acompañamiento a las personas mayores sin importar el tema económico”, comentó a EL NORTE Diana Araiz, directora del lugar.
“Es parte de de la misión que tenemos todavía hoy, brindar un trato digno a todos los residentes”.
‘QUE HAYA IMITADORES DE ESTAS OBRAS’
Con la evolución del lenguaje, el nombre público del lugar también cambió y actualmente se denomina “Casa de Retiro Luis Elizondo”. Está ubicado en el sector de La Pastora, con un extenso jardín justo a un lado del Río La Silla y una capacidad para más de 120 personas, una buena parte de ellas becadas por benefactores de la causa.
En sus memorias, un texto recuperado en el aniversario 60 del asilo, don Luis relata que no fue fácil encontrar un lugar para construir el espacio. Con ayuda del Municipio regio encontró terrenos en sectores como Mitras, Vista Hermosa y Altavista, pero en todos ellos los vecinos se opusieron al proyecto.
“Disgustado por tantas dificultades determiné no pedir más ayuda oficial y hacerlo todo por mi propia cuenta”, escribió.
“Para el efecto, adquirí un amplio terreno en la Colonia La Pastora, frente a la Ciudad de los Niños”.
En agosto de 1956 estuvo listo el edificio. Desafortunadamente, cuenta, su esposa, doña Emma Osuna de Elizondo, murió un mes antes.
“A mi esposa no le tocó ver la inauguración de esta obra que ella había ideado con tanto anhelo. Dios lo quiso así, el día 3 de Julio de 1956 fallecía víctima del corazón, dejándome triste y abatido”.
A la inauguración, ocurrida el 23 de agosto de 1956, asistió el Gobernador Raúl Rangel Frías.
En su texto, don Luis recuerda haber hecho al Mandatario una petición que resuena 70 años después.
“Quiero hacerle una atenta súplica, que diera usted todo su apoyo y estímulo a la iniciativa privada, para que haya muchos imitadores de estas obras, llámese asilos, orfanatorios, hospitales, etc.
“México necesita mucho de todo eso y hay muchos mexicanos que pueden hacerlo, pero les falta el estímulo de parte del Gobierno, o quizá porque no saben la satisfacción tan grande que se siente, cuando se hace una obra de caridad”.
AGRADECEN A LA COMUNIDAD
Hoy la casa de retiro celebrará una misa en la capilla que don Luis incluyó en su proyecto, además de un convivio con quienes son clave en su desarrollo y sostenimiento, como los benefactores y los diferentes grupos de voluntarios que continuamente se apuntan para convivir con las y los residentes.
“Como sociedad tenemos que cobrar conciencia de que cada vez hay más personas mayores”, comenta en entrevista Araiz, la directora del asilo.
“Y que requerimos más espacios, requerimos la comprensión de la sociedad para las personas que llegan a esta etapa de vida y obviamente también la contribución. No es de simplemente donar a una causa, sino que definitivamente es algo que transforma vida”.
La Casa de Retiro Luis Elizondo invita a la comunidad a conocerla y a vivir la satisfacción de ayudar, como don Luis lo expresó en su texto.
“De todas las obras asistenciales que he realizado, ninguna me ha dado hasta hoy tantas satisfacciones como la construcción de este asilo”, escribió don Luis.
CONÓCELOS Y AYUDA
– C. San Luis 302, La Pastora, 67140 Guadalupe, N.L.
Tel: 81 4058 9636
Facebook.com/asilole
DONATIVOS
Clabe en Banorte 072580001322736790
A nombre de Asilo de Ancianos Luis Elizondo















