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Staff / El Mañana
Un grupo multidisciplinario de científicos universitarios puso en marcha un ambicioso proyecto de análisis ecológico en las laderas y peñas de la Huasteca Potosina, con el fin de documentar alteraciones y pasivos ambientales en los ecosistemas de la Sierra Madre Oriental.
El corazón verde de la Huasteca potosina se ha convertido en el epicentro de un relevante análisis ecológico y científico que busca descifrar las huellas del impacto humano en la biodiversidad regional.
Durante la mañana del sábado 19 de septiembre de 2026, especialistas procedentes de diversas instituciones académicas del centro y sur del país informaron sobre los avances del proyecto de investigación titulado “Estudio sobre el Deslizamiento de las Líneas de Base en Organismos Autótrofos y Vasculares representativos de ecosistemas de Peñas y Laderas como Bioindicadores Barométricos del Antropoceno Mexicano”.
Las labores de campo se desarrollan intensamente en las estribaciones de la Sierra Madre Oriental, abarcando un rango altitudinal que va desde los 400 hasta los 2 mil metros sobre el nivel del mar en el municipio de Xilitla, San Luis Potosí.
Los investigadores explicaron que este esfuerzo académico pretende documentar de manera rigurosa las transformaciones ecosistémicas que experimentan las especies vegetales, funcionando como auténticos barómetros biológicos para entender las alteraciones climáticas y antrópicas actuales.
Como parte central del trabajo metodológico, el equipo integrado por biólogos e investigadores ha conformado una base de datos documental, taxonómica y poblacional muy detallada, cuyos primeros cortes analíticos permitieron identificar probables pasivos ambientales que requieren atención urgente de evaluación ecológica.
La estrategia de estudio combina de manera transdisciplinaria el trabajo directo en campo, análisis de gabinete, pruebas de laboratorio y una revisión exhaustiva de marcos jurídicos, normas ambientales y manifestaciones de impacto.
Hasta el momento, las expediciones científicas han permitido registrar un total de 54 especies vegetales, destacando grupos tan diversos como helechos, fanerógamos, convolvuláceos y filodendros.
Cabe resaltar que este grupo de expertos, conformado por Edgardo Charnichart, Jonathan Guevara, Eduardo Gutiérrez, Rodrigo Gómez, Seth Rojas, Ameyalli Flores, Jorge Murcia, Seim Keller y Camila Rodríguez, ha adoptado estrictos criterios éticos en su labor, suprimiendo las prácticas tradicionales de colecta destructiva de especímenes y omitiendo la difusión pública de las coordenadas exactas de localización para salvaguardar la integridad de la flora nativa frente a la extracción ilegal.














