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Staff / El Mañana
El mundo del espectáculo internacional se quedó con el ojo cuadrado tras confirmarse que la mismísima Meghan Markle hará su gran reaparición en las pantallas de televisión.
Lejos de los pleitos con la corona británica y las polémicas de la realeza, la duquesa de Sussex decidió cambiar los protocolos por los delantales de cocina para integrarse por todo lo alto a la nueva temporada de un famoso reality show de cocina infantil en tierras australianas.
De acuerdo con los reportes de la producción, la exprotagonista de Suits aceptó la propuesta sin pensarlo dos veces, asegurando que su paso previo por los foros de este programa le dejó un sabor de boca inigualable. Lejos de las cámaras solemnes, la famosa royal se unirá al panel de jueces y chefs invitados para aconsejar a los pequeños talentos culinarios que buscan consagrarse en el mundo de la gastronomía.
Los directivos del programa tiraron la casa por la ventana con este fichaje bomba, apostando a que la presencia de la esposa del príncipe Harry rompa récords de audiencia en cuanto arranque la transmisión. Y es que, aunque mucho se había especulado sobre su futuro en las plataformas de streaming y los pasillos de Hollywood, la famosa decidió probar suerte en la televisión abierta del otro lado del mundo, desatando todo tipo de comentarios entre sus admiradores y detractores.
Por supuesto que la noticia no tardó en encender las redes sociales, donde los internautas ya armaron su buen debate sobre si este movimiento es una jugada maestra para relanzar su imagen pública o simplemente un capricho más de la farándula VIP. Mientras unos aplauden que se meta a la cocina a convivir con los niños, otros no le perdonan ni a sol ni a sombra sus diferencias con la familia real británica.
Fuentes cercanas a la producción aseguran que la grabación de los episodios tomará varias semanas, obligando a la duquesa a hacer maletas rumbo a Melbourne. Hasta el momento se desconoce si el príncipe Harry y sus primogénitos la acompañarán en esta aventura transatlántica, pero lo que es un hecho es que el circo mediático ya está más vivo que nunca.
Con este nuevo proyecto, Meghan demuestra que prefiere mantenerse en el ojo del huracán mediático antes que pasar desapercibida. Solo el tiempo dirá si logra conquistar los paladares de los niños o si este experimento televisivo termina siendo otro dolor de cabeza para su equipo de relaciones públicas.


















