Refuerzan filtros de seguridad y protocolos preventivos en planteles educativos

🔊 Escuchar esta nota informativa:

Staff / El Mañana

Ante el arranque del ciclo escolar, las autoridades educativas en el territorio potosino intensifican la revisión y actualización de los protocolos de seguridad y prevención en los planteles, buscando garantizar entornos escolares seguros para miles de estudiantes.

La salvaguarda de la integridad física y emocional de niñas, niños y adolescentes en los centros escolares representa uno de los ejes fundamentales en la agenda de desarrollo social y educativo del estado.

En este contexto, la Secretaría de Educación de Gobierno del Estado (SEGE) dio a conocer la puesta en marcha de un esquema permanente de actualización, supervisión y reforzamiento de los protocolos de seguridad y actuación al interior de los planteles educativos de las cuatro regiones de la entidad.

Estas acciones preventivas forman parte de una estrategia integral impulsada para blindar las escuelas frente a posibles situaciones de riesgo y fomentar una cultura de autoprotección profundamente arraigada en las comunidades escolares.

A pocos días de haberse puesto en marcha el presente ciclo lectivo, la dependencia educativa activó un programa intensivo de capacitación que se mantendrá vigente a lo largo de todo el año escolar.

Este trabajo se lleva a cabo de la mano con los Comités de Participación Social, organismos integrados por madres, padres de familia y docentes que fungen como el primer anillo de vigilancia y corresponsabilidad comunitaria.

Mediante talleres, pláticas informativas y simulacros, se busca que los tutores conozcan a fondo los pasos a seguir ante cualquier eventualidad, priorizando siempre la tranquilidad y el bienestar del alumnado desde el momento en que cruzan el umbral de la escuela.

Como parte de las directrices emitidas para optimizar la logística cotidiana, la titular del ramo educativo hizo un exhorto respetuoso a los padres de familia para extremar precauciones en los horarios de entrada y salida, sugiriendo planificar los traslados con anticipación para evitar aglomeraciones en los accesos.

Entre las medidas operativas destacan la obligatoriedad de que los tutores permanezcan con los menores hasta que las puertas sean abiertas oficialmente por el personal docente, así como la restricción absoluta de entregar alumnos a personas que no cuenten con la autorización previa debidamente registrada o que presenten signos evidentes de encontrarse bajo los influjos del alcohol o alguna sustancia prohibida.

Asimismo, se otorgó autonomía a los directivos de los planteles para organizar salidas escalonadas, reduciendo riesgos en las vialidades aledañas.
Finalmente, los protocolos establecen lineamientos muy claros de actuación en caso de presentarse una situación de emergencia o riesgo inminente dentro o fuera de los centros escolares.

En tales circunstancias, el alumnado debe permanecer estrictamente resguardado al interior de los salones de clases, manteniendo una distancia segura de puertas y ventanas, mientras los docentes evalúan las condiciones de seguridad y solicitan de manera inmediata el auxilio de las corporaciones correspondientes a través de los números de emergencia, consolidando así un modelo educativo preparado y resiliente.

Shares