Máscaras de Xantolo en Xilitla 

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Staff / El Mañana

Con música de fisonomía tradicional y el aroma penetrante del copal, el municipio serrano vivió la mística ceremonia de la segunda ofrenda a las ánimas previo a las festividades centrales.

El misticismo y las costumbres ancestrales volvieron a apoderarse del ambiente festivo en la zona alta de la serranía potosina. Durante la noche del pasado domingo, las escalinatas y la plaza cívica del municipio de Xilitla se convirtieron en el escenario natural para la realización del ritual de la segunda ofrenda de muertos, una manifestación cultural profundamente arraigada en la cosmovisión del pueblo huasteco que marca la cuenta regresiva formal para la llegada de las almas durante el Xantolo.

La ceremonia contó con la participación activa de los integrantes de la comparsa infantil y juvenil Taziol Xilitla Antiguo, quienes encabezaron la puesta en escena tradicional en el marco de la conmemoración a San Lucas. Esta fecha dentro del calendario ritual indígena representa un hito sagrado en el que se alistan los altares, se muelen los primeros ingredientes para los platillos ceremoniales y se purifica el ambiente urbano y doméstico para recibir a los difuntos en su retorno temporal desde el Mictlán.

Durante la velada, las miradas de familias locales y turistas se concentraron en torno a la tarima principal, donde se instalaron de manera simbólica las mesas de veneración compuestas por pan tradicional, platillos típicos, recipientes con agua pura y las primeras guirnaldas de flor de cempasúchil recogidas en los huertos de las comunidades. Cada uno de los elementos colocados responde a un código ético y espiritual de respeto, diseñado para guiar y reconfortar a las ánimas en su trayecto hacia el plano terrenal.

Un momento clave dentro de la jornada comunitaria fue la ejecución del ritual tardío de bajada de máscaras. Esta práctica reservada para los danzantes y huehues que por circunstancias diversas no pudieron cumplir con el juramento sagrado el pasado 29 de septiembre en la fiesta de San Miguel Arcángel, permitió a los jóvenes integrantes de la comparsa obtener el permiso de los ancestros para encarnar a las figuras tradicionales y participar en las comparsas que recorrerán los barrios y colonias de la localidad.

El olor a incienso, las melodías ejecutadas por tríos de huapangueros y los sones de la danza mantuvieron cautivos a los asistentes durante varias horas de convivencia cultural. Esta segunda ofrenda reafirma el compromiso de las familias de la Sierra Alta por transmitir las expresiones orales y rituales a las nuevas generaciones, consolidando a esta demarcación huasteca como uno de los epicentros con mayor riqueza espiritual durante el ciclo de la fiesta de Todos los Santos.