Robbie Williams en CDMX: ¡Desata locura total en el Palacio de los Deportes! 

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Staff / El Mañana

El irreverente británico volvíó a sacudirse las penas en el Domo de Cobre con un lleno hasta las chanclas, dejando a miles con la boca abierta tras armar un fiestón loco y meter de sorpresa al mismísimo Omar Chaparro al escenario.

La CDMX se puso bien intensa y con el ambiente a todo lo que da la noche de este miércoles, cuando el famosísimo Robbie Williams aterrizó con su arsenal de éxitos en el emblemático Palacio de los Deportes. El recinto de la Magdalena Mixhuca retumbó desde temprano con una marea de almas desatadas que abarrotaron cada rincón, demostrando que el amor entre el británico y la raza azteca sigue más vivo y caliente que nunca.

La velada arrancó con los ánimos a tope gracias al sonido del indie británico, pero el verdadero descontrol se desató cuando el mismísimo showman apareció bajo la cúpula de cobre enfundado en un llamativo traje rojo brilloso. Con su clásico estilo socarrón, el exintegrante de Take That soltó un grito que encendió a la chiquillada, corriendo por todo el escenario y dejando claro que a sus 52 años de edad maneja el escenario como nadie en este planeta.

Entre empujones sanos, aplausos y cánticos a todo pulmón, las fanáticas más pegadas a las vallas no dudaron en consentir al ídolo lanzándole una bandera tricolor que Robbie presumió con orgullo en los hombros. “I fucking love you too”, soltó el británico ante el grito unísono de unas 18 mil gargantas que coreaban cada una de sus rolas sin importar quedar sin voz ni aire.

Pero el momento cumbre, el chisme que ya anda reventando todos los grupos de WhatsApp y las benditas redes sociales, ocurrió cuando Robbie soltó los acordes de “Better Man”. De la nada y para sorpresa de propios y extraños, el cantante presentó en el escenario al mismísimo comediante y actor Omar Chaparro, con quien presumió una amistad de hace dos décadas. Ambos se aventaron un palomazo que provocó una ovación ensordecedora y dejó a todos con la boca abierta.

El desmadre continuó con una descarga de hits monumentales que hicieron vibrar la pista y las gradas por igual, combinando rolas clásicas y la energía desbordante de su actual gira. Las luces, el baile y la complicidad del público hicieron que el concierto se convirtiera en una auténtica verbena popular donde nadie quería que llegara el temido amanece y se apagarán las luces.

Para el cierre de la primera gran noche en la capital, la emoción llegó hasta las lágrimas cuando el británico decidió regalar un par de interpretaciones extras muy llegadoras, cerrando con un emotivo tributo musical dedicado a su padre. La raza salió del Domo de Cobre con una sonrisa de oreja a oreja y con los pies cansados de tanto bailar, confirmando que este concierto ya se metió de cajón en el Top de los mejores chismes musicales del año.

Con este sold out histórico en el bolsillo, el británico calienta motores para seguir llevando su música a otros rincones del país, dejando la vara bien alta y a todo México rendido a sus pies. La fiesta aún no se acaba y el chisme musical sigue más ardiente que nunca, esperando qué más sorpresas soltará en su siguiente fecha por tierras aztecas.

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