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SU ENFERMEDAD LES ARREBATA LA VOZ; LA IA LA RESTITUYE

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Agencia Reforma

Ciudad de México, 6 septiembre 2026.- Personas con enfermedades que ‘apagan’ la voz, recurren a agentes conversacionales de IA para preservarla y restituirla.

No es exactamente ella quien profiere tales palabras, sino que se vale de un sistema de comunicación asistida debido a que, como suele ocurrir con la mayoría de las personas que viven con esclerosis lateral amiotrófica (ELA) -enfermedad neurodegenerativa que provoca la muerte de las neuronas motoras-, perdió la capacidad de comunicarse mediante el habla natural.

“Es una enorme tragedia que uno pierda la habilidad de comunicarse. Es como perder una gran parte de tu identidad”, dice la yogui sin sonar como robot, que es lo común en sistemas como el que ella utiliza, sino con su propia voz. Esto es posible gracias a la Inteligencia Artificial (IA).

Tal herramienta, usada masivamente para llenar las redes sociales con videos de grupos y cantantes haciendo covers improbables o para hacer que algún personaje popular diga algo gracioso o con fines comerciales, ahora ha servido para replicar la voz de aquellos a quienes la ELA y otros padecimientos se las han arrebatado.

La compañía tecnológica ElevenLabs, que crearon los polacos Mati Staniszewski y Piotr Dabkowski en 2022, y la cual se ha especializado en la generación de agentes conversacionales mediante IA para atención al cliente y otros rubros, aprovecha ese expertise para crear modelos sintéticos de voz que conservan el timbre, ritmo y la entonación de las personas.

“Estos mismos modelos de generación de voz que se escuchan muy humanas, que pueden transmitir el tono en los mensajes, se utilizan para poderle dar de vuelta la voz a personas que están o en proceso (de perderla) o que la han perdido por razones de salud”, apunta Sasha Glatt, líder de crecimiento en América Latina de ElevenLabs, en entrevista telefónica.

“La voz es nuestra identidad; no sólo es una forma de comunicación, sino es quién somos. Nosotros nos presentamos al mundo con la forma en la que hablamos, con nuestro tono, con nuestro idioma, con nuestro acento. Y, desafortunadamente, existen enfermedades como la ELA; el cáncer de garganta, de cabeza o de cuello, o la esclerosis múltiple avanzada, que le quitan la capacidad a las personas de poder hablar con su propia voz”, refrenda la egresada del Tec de Monterrey.

Una grabación con apenas 2 a 5 minutos en los que se escuche a la persona hablar bastan para clonar su voz, de acuerdo con Glatt, quien además afirma que cualquier voz es susceptible de ser clonada. Y esta síntesis vocal puede utilizarse en los mencionados sistemas de comunicación asistida de los que se valen los pacientes.

“Si la persona está en capacidad todavía de grabar el audio para poderlo preservar, se busca que se haga lo antes posible. Y si las enfermedades ya están un poco más avanzadas, se busca tener material más antiguo; pueden ser videos o notas de voz en donde se escuche a la persona como se oía cuando no tenía esta enfermedad degenerativa”, explica Glatt el proceso.

“Esto lo que hace es cambiar la experiencia por completo, tanto para la persona de poder escuchar su propia voz, pero también para las personas de alrededor, sus familiares, los compañeros de trabajo, las personas con las que tiene contacto. Escuchar la voz de la persona es muy diferente que escuchar una voz robótica”, subraya la mercadóloga de profesión y apasionada del análisis de datos y la IA.

El impacto de volver a escucharse es lo que Peggy y 10 personas que también clonaron sus voces mediante esta tecnología destacan en la serie de cápsulas documentales 11 Voices, que se puede ver en el canal de YouTube @Elevenlabs.

“Recuerdo estar sentada en la mesa de la cocina el momento en que volví a escuchar mi voz. Realmente esperaba oír una voz robótica. Quedé impactada, era yo, incluso tenía un toque sureño tal como yo sonaría”, cuenta en video Pam, quien pudo seguir desempeñándose como capellán en un hospital tras quedarse sin voz a causa de la ELA bulbar, variante que comienza afectando las neuronas motoras del tronco encefálico.

Bryan, un joven de 25 años que sobrevivió a una lesión cerebral, pasó varios años comunicándose a través de las voces preprogramadas en el sistema del que se asiste; “cumplían con la función, pero no es ni de lejos tan personal como poder usar mi propia voz”, remarca.

“No había escuchado su voz por cuatro años y medio”, expresa su madre. “Lo último que le escuché decir fue: ‘Mamá, me duele la cabeza, ven por mí’. Así que es lindo volverlo a oír”.

Cuestionada sobre el riesgo de que esta tecnología se utilice con propósitos delictivos, Glatt responde que la compañía cuenta con candados de seguridad “para poder validar que esas voces no estén siendo usadas de manera maligna o para suplantar a personas”.

“Hay muchos candados de seguridad que nos permiten identificar qué voces han sido hechas con ElevenLabs y con IA para poder prevenir y para poder identificar si hay una voz que está siendo usada de manera incorrecta para poderla desactivar y desactivar las cuentas”, comenta.

Al servicio de la comunidad

A diferencia de los demás servicios de inteligencia conversacional de ElevenLabs, los pacientes interesados en clonar su voz pueden hacerlo sin costo alguno gracias al Programa de Impacto de la compañía.

De hecho, Glatt comparte que tienen la meta de obsequiar la síntesis vocal a un millón de personas alrededor del mundo; “el programa empezó este año, y llevamos alrededor de 11 mil voces preservadas”, señala.

“Lo que buscamos es darles acceso a que tengan su voz, que la puedan reproducir para el resto de su vida”, sostiene Glatt, quien a la pregunta sobre qué garantía hay de la permanencia de este servicio -dados los cambios que suelen tener este tipo de empresas-, tan sólo refiere que “se va a asegurar que lleguemos a poder mantener estas voces activas”.

“Para las personas que tienen este tipo de enfermedades, lo queremos dar gratis. (.) Lo hacemos a través de alguna organización sin fines de lucro, lo cual nos permite verificar que todos estos casos son reales y que le estamos dando la ayuda a las personas que realmente lo necesitan”, añade.

En el sitio en línea www.elevenlabs.io/es/impact-healthcare se puede consultar la lista de organizaciones con las que ElevenLabs colabora, sin que el programa esté limitado únicamente a éstas; “siempre estamos en la búsqueda de sumar nuevas organizaciones”, asegura Glatt.

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