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Staff / El Mañana
La dirigencia nacional de productores de caña reconoce los apoyos y la entrega de maquinaria y tractores subsidiados para el sector agrícola potosino este 2026.
El sector cañero de San Luis Potosí atraviesa por una etapa de consolidación gracias a la entrega de herramientas de trabajo, maquinaria pesada y esquemas de subsidio económico orientados a elevar la productividad de las zonas cultivo. Este esfuerzo conjunto entre los productores y las instituciones estatales ha comenzado a rendir frutos tangibles, atrayendo el reconocimiento de las más altas esferas gremiales del país.
Durante un encuentro formal sostenido este viernes 18 de septiembre de 2026, a las 12:00 horas, en la capital potosina, se evaluaron los avances logrados en beneficio de las familias agricultoras durante los últimos cinco años. En representación de la dirigencia nacional, el delegado de la Unión Nacional Cañera, Aarón Renteral Campos, transmitió el beneplácito del líder nacional del gremio, Javier Sánchez Chávez, quien destacó que las acciones implementadas en suelo potosino marcan un referente de apoyo directo al campo mexicano.
Entre las principales acciones que sustentan este reconocimiento destaca la asignación de una maquinaria pesada tipo bulldozer D6, vital para llevar a cabo labores de desazolve, apertura y mejoramiento de caminos rurales, así como para la optimización de los vasos de captación de agua pluvial indispensables en temporadas de estiaje. Asimismo, se resaltó la entrega de 60 tractores agrícolas provistos de diversos implementos complementarios, los cuales fueron adquiridos bajo un esquema de subsidio económico que reduce significativamente la carga financiera para los productores locales.
Los dirigentes del sector agropecuario señalaron que estas medidas de mecanización, sumadas a los proyectos de modernización de las redes de riego, permiten ampliar de manera considerable las capacidades operativas de las familias dedicadas a la agroindustria de la caña. Con ello, se garantiza no solo la permanencia de la actividad económica en las regiones productoras, sino también la mejora en la calidad de vida de miles de trabajadores que dependen directamente de esta cadena de valor en el estado.















